jueves, julio 30, 2009

Cuatrocientos

Cuatrocientas veces volver al reflejo
enjuto y marginado
respirar con el recuerdo en los pulmones
salir a la calle y no mirarse
en el vacío de otro ojo
en otra ausencia
no restarse del olvido
balbucear unas palabras
no aceitar el engranaje ni curar la cicatriz
celebrar que hoy no es motivo de festejo
no reír con falsas caridades
fijar el calendario en el día de mañana,
es decir, dentro de cuatrocientos días más.

lunes, marzo 16, 2009

El material

El material resiste
a la embestida del ser humano
hasta que cede y se conforma
siendo elástico vencido
plástico roto
siendo piedra en la muralla
el hombre camina con paciencia
o sin ella, mas camina
y se ríe a carcajadas
y se hace tarde y desmorona
y el material es fuerte y lo contiene
se duerme el hombre y yace fuerte
sobre una cama maloliente
y uno es el villano cruel de un sueño absurdo
o se desvela con la imagen
de un televisor
sin ti yo no sabría vivir
dice el tirano
y se acongoja
acurrucándose en la piel de otro ganado
sin devolver la vista en ello.

domingo, marzo 15, 2009

Marzo

Como difuminado por el tedio
o por las luces
por el brillo del tungsteno
incandescente
por la fusión de los elementos
inaudibles
en el entumecimiento de un verano que se aferra
a tu avenida principal
en el asfalto que arde bajo el estío
organizando el estallido de este abril
que sostendrá nuestros escombros
sí, escalofrío de otros meses
que vendrán
y llegarán tarde o temprano
con el ruido de las calles matutinas
el reloj
en la bocina del furgón
recolectando los recuerdos
habrá que verse nuevamente
en el abrigo dominical.

jueves, febrero 26, 2009

Jardín

Y en cada uno de los jardines de mi exilio
canta el réquiem de una sombra en el asfalto
que ha heredado de tus hijos la migraña
o que nadie quiso voltear la vista
cuando tus pasos desfilaban tras la alfombra del recuerdo
te vi juntando los crisoles
uno a uno y revolverlos en la hoguera
cuando al hilo de los años
caminaba hacia tu puerta
la pintura que guardabas en los labios
más intensa que el destierro
atesoraba cada una de mis huellas
con las cuerdas de un abril en la ventana
como si todo lo vivido
fuese sólo una palabra
como sentarse en la banqueta de una plaza
y cantar (o llorar).

martes, octubre 14, 2008

Arqueología

Los resuellos que te arrojan a la vida
los tentáculos del temporal que nos azotan
la pequeña suciedad de las esquinas
sobriedad de augures y profetas
habrá que dirimir entre el estar en el conservatorio de almas muertas
o morir en la quejumbrosa letanía de la stasis
conflicto eterno del sí mismo
divinidad de un tiempo hermoso
clima de un Santiago subterráneo
soplos del recuerdo en la ventana
calles humedecidas de nostalgia
cortinas que te lloran
corolario de un cansancio innecesario
de una sed epistolar
la sinestesia del sentir
la sospecha de no estar
lo que esconden estas letras
lo demás.

domingo, agosto 31, 2008

Huellas

Otro sorbo de nostalgia que me viene a visitar
oigo el sur en la mirada que me mira
bajo el lecho de una taza de café
mas no doy con el acorde subterráneo
de otra calle que también me vio partir
bajo los mismos pedregales de un recuerdo
que no alcanzo a caminar
sobre la misma distancia que me aleja de otras voces
el anhelo de una sombra que me mira oscurecer
una señal que tiene miedo de alumbrar
aquellos pasos que desangran el camino
aquella herida en el asfalto
que se mofa de mis pies
con un no sé qué es lo que quiero
son tus huellas.

miércoles, junio 04, 2008

Soledad

[“La soledad no es estar parada en el muelle, a la madrugada, mirando el agua con avidez. La soledad es no poder decirla por no poder circundarla por no poder darle un rostro por no poder hacerla sinónimo de un paisaje. La soledad sería esta melodía rota de mis frases” Alejandra Pizarnik]

Habré calado en el silencio mi profunda cicatriz,
mi rostro enjuto que enmudece las arterias;
mas si al caso tu silueta me ciñera el paladar
tu grito antídoto no sanaría esta memoria;
si no hubiese el tiempo desgajado este camino,
si no acabara este mutismo en un aullido ignominal,
la escena absurda,
el soliloquio;
el agua no renueva el abandono,
la lluvia no se apiada de estos restos,
y al final es desandar por el olvido,
tantas horas de sentarse a recorrer,
es enlistarse en el guerrilla del recuerdo;
al final es no encontrarse en otra sombra,
es no encajar a otro perfil,
encadenarse en una jaula de gorrión,
enemistarse con el día y con la noche
y terminar antiguos versos
y dibujar dos ojos de mujer en el espejo.

jueves, mayo 29, 2008

Otoñerías

Otro designio sur en mi sextante
piélago en que me desangro
soy destino y tributario
de otro mar
de otro silencio melancólico
más de una vez yo vi tu cuerpo
deshojado en el desliz equinoccial
y aquí hasta un cuervo sonreiría en el espejo
verte gris o en blanco y negro
qué más da
fotocromático al final es el destierro
el viaje urgente
el despertar itinerante
de escribir otoñerías en desvelo.

domingo, mayo 04, 2008

Otoñeciendo

(Campo de trigo con Ciprés, 1889, Vincent Van Gogh)
Hoy estaba otoñeciendo,
no eran palomas,
eran hojas de los árboles dormidos,
era abono de la soledad;
yo deshojaba con los ojos
la sombra pálida de un nubarrón,
estría ciega de un invierno desarmado y vuelto a armar,
el cielo negro derramado en el azul;
hoy estaba preguntándole a la noche
si era cierto que teníamos que hablarnos
ella y yo,
si en el gesto otoñecido en la vigilia
los faroles son cigarrillos candentes,
si dan luz a los amantes,
si mañana agradeciéndole a la tierra
nuestras hojas se amarán,
si secarán los ojos tristes;
y a la sombra de un ciprés
la savia llora
y un gorrión se paraliza en pleno vuelo
y una hoja se detiene en pleno abismo;
el otoño se enmudece,
la nostalgia multiplica
y todo vuelve donde se inició

domingo, abril 20, 2008

Dos ojos

(Les Larmes, 1936, Man Ray)


Dos ojos
oscuros me miran
cristales celosos
latiendo
brillando
tus ojos
dos hojas de primavera
cromáticamente otoñales
que se abren al verme
dos hijos iguales
mellizos
mestizos
primogénitamente melancólicos
dos ajos en mi arroz
dos pétalos amantes
dos copas
de sueño se cierran
guardando el conjuro
los miro
respiro
recuerdo
te escribo estas letras
termino.

lunes, marzo 03, 2008

Silencio

Las viejas palabras escurren de mis dedos,
hoy no quieren salir de mi boca
que ha bebido más de la cuenta
el licor del silencio,
el tenor de la ira y la excitación;
hoy resbalan por entre mis manos venosas
que exhalan mi sudor y tus restos
y con ellos la sangre trementina
que diluye los recuerdos, la pasión,
mis muñecas se acalambran de tanto hablar,
de tanto andar por los tejados de un no – lugar;
hasta dónde llegarán mis extremidades
antes de rodar por la escalera delirante
y devolverle a estos labios la expresión?

domingo, julio 01, 2007

Intangible

Los anzuelos que han mordido nuestras bocas
arañaron paladares,
nos dejaron cicatrices,
nos forjaron mil derrotas;
y aún así,
vencidos por las calles
le jugamos sucio al que vendrá;
no estás donde el ayer
y si te escondes la silueta,
si las huellas de tu piel no dan respuesta
iré a buscar en los escombros
los retazos de tus sombras
o algún pez
que habrá danzado tras tu cuerpo,
sin querer,
sin canción, sin argumento;
es que el pasado se mezcló con el después,
es que tus brazos me abrazaron,
te besé;
luego las tardes que te nombran
en el eco, en la sonrisa,
en mi taza de café;
y te habré de beber, vivir, seguir,
habitando el espacio atemporal,
ese viento que atraviesa las cortinas,
las ventanas,
que aparece en el silencio,
que intangible se hace eterno.

miércoles, abril 25, 2007

Destino

Es la ropa que está en el tendedero,
este sillón que no acomoda su lugar,
mañana abraza tu lucero
yo me embarco sin remedio
donde el viento me concluya naufragar;
puertos extremos, tantos lugares, un mismo cielo,
ven, asómate a mi puerta,
ve mis pasos que se alejan
tras la alfombra, tras las nubes, tras el mar
oscurécete en mi sombra,
se mi huella, la semilla,
ilumina esta silueta que se posa en tu cristal,
en la copa que me bebes,
sorbo añejo de este vino;
nadie sabe a ciencia cierta
si mañana estará abierta la nocturnidad,
si de todos los destinos,
la baraja y el perfume
tuyo y mío se han de encontrar.

viernes, enero 05, 2007

Pétalo estival

De que me puedo amparar
cuando las aguas son de polen
si ni yo soy heminóptero
y mi reina se marchó colmena afuera,
río abajo tras los valles;
yo esperaba al sol ardiendo
en la desembocadura de tu falda,
cuánta falta le hace al vuelo de mis años
la escafandra interlunar de la memoria,
cuánta risa que abandona el alma
cual bufón desesperado,
y no será la primavera,
manifestación antisenil de una quimera,
quien dé savia a estos encuentros,
quien rescate nuestros cuerpos de la guerra;
el minutero siempre avanza,
el minutero no da tregua,
no me puedo fiar en la longevidad de los segundos,
no me puedo acostumbrar al soliloquio de la tierra;
dale cuerda a este reloj,
dame brisa vegetal,
cura el alma de tormentos,
y deja en sueño la receta para el dulce de la miel
y el recorrido zozobrante hasta tu pétalo estival.

viernes, diciembre 29, 2006

La puerta

Que sea yo quien va a la puerta,
y me reciba el temporal
de la memoria en tardes muertas;
bofetéame al pasar,
como las uñas a las cuerdas,
como tu beso al despertar;
que sea yo quien besa el viento
que se inhala en tu nariz,
luego hace vaho en el espejo,
me hace gracia verte así,
casi viendo tu silueta,
casi hablando a tu perfil,
imaginando que hay un cuerpo
manifiesto en el silencio,
en estas horas que se arrancan
para no ser parte de esto,
que visitan mis momentos
sin quedarse a merendar;
abrirás la puerta al fin
o dejarás que pase el tiempo,
haré antesala de un encuentro
y seguiré mi caminar.

domingo, agosto 27, 2006

Delirio nocturnal

Hay una eternidad de sueños
que huyen de mí por las noches,
y a cambio de abrazar el onírico vértigo de tus besos,
un grito ciego me despierta,
del temor,
de ser carnada de los perros,
de los barcos que se alejan con piratas embusteros,
y mi cama se parece
a la aldaba que se luce en las puertas del misterio;
me introduzco en el entonces,
en la idea que desvela,
en el fruto del sagrado árbol de pasiones
que condena en cada mordisco
nuestros cuerpos al delirio;
la respuesta está quizás en el cántico violento
de verdades y mentiras;
se dan cita, se acarician
y hasta logran uniformemente un cuerpo;
me doy cuenta
y aborrezco.
Y me descubro en el silencio.

viernes, junio 23, 2006

Qué haremos

Qué haremos con los escombros
que adornaran las alcobas,
cuando nos impidan continuar
llevando gritos
a los puertos de ultramar,
en aquel viaje de negocios;
sólo dame una señal
que todo marcha bien
y llegaré hasta la quincena,
cigarrillos, leche y miel,
y esta vez en la alacena
no te vuelvo a ver.

Qué haremos con los aullidos,
con el gato en el tejado
reclamando que te has ido
y en agosto fue verano;
el reloj en mi muñeca marcará las 6:15
y las nubes me condenan,
qué te has hecho que no vuelves
me pregunta el vecindario,
y en respuesta los feroces perros
ríen a destajo.

Qué haremos ahora,
que hay más líneas en mis manos
que en el metro de Santiago,
que una lucha armada de arreboles
y caminos que se pierden
me aloja de cuando en cuando;
que entre sueños me aparecen
gatos, perros, alacranes y serpientes
que devoran mis harapos,
que traspasan el presente
condenándome al pasado.

miércoles, abril 19, 2006

La llave

Veo con sorpresa que ya terminaste,
te ofrezco otra copa, no salgas aún,
que no ha terminado mi boca de hablarte
del misterio de la cruz del sur.

Con mucho cuidado me tomas la mano,
me entregas la llave de Barba Azul,
la curiosidad mató al gato, lo sabes,
la indiferencia mi juventud.

Las siete cadenas que me hacen amarte
cuando te desvistes y apagas la luz,
convierten tu cuerpo en deseo delirante,
en llamas que encienden calor y virtud.

París queda lejos, Santiago es la cárcel,
los sueños se alejan mirando hacia el sur,
perdón que me vaya, pero se hace tarde,
no quiero llegar envuelto en un baúl.

miércoles, abril 05, 2006

Flores para Eva

Compraba flores para Eva cuando lo conocí;
ella leía un ensayo de Sartre, vaya manera de sobrevivir;
tu existencia cariño precede a tu esencia
y tu esencia es el sueño en el que has de morir.

Él contaba una historia de amor delirante,
no hay edad para el sexo solía decir;
bebía vino en cantidades grandes,
yo como niño no supe mentir.

Se fueron de viaje, luna de miel,
recuperar el tiempo perdido
y poco tiempo para vivir;
la vida es tan corta el amor un desliz.

No comas manzanas, no bebas del sol,
practica deporte predica el doctor;
cuida tu cuerpo de la madrugada
si no quieres verte envuelto en un cajón.

Pasaron los años, ellos más que yo,
casi me hice grande, creí en la revolución;
la imagen del viejo se hizo laberinto,
pero Eva quien sabe, nuca volvió.

Quizá convirtióse en musa de Botero
o en cuento de aquellos que te hacen llorar;
llenó su vida de un dulce misterio
que ni las cucarachas podrán revelar.

Hasta que un día cantándole al viento
una bella muchacha se acerca hasta mí,
cerveza y tabaco en un bar de Santiago
morenas sus piernas y así comprendí.

Has vuelto mujer a llenar el espacio
que para estas cosas soy un aprendiz,
cambiaste tu cuerpo, pero no los años,
guiñándome un ojo echamos a reír.

martes, marzo 07, 2006

Despertar

Despertar una mañana con la fiebre,
con el fuego en la retina
y el castigo de pensar;
del inútil argumento de los besos
que hoy saben a gaviotas,
que se mueren por volar;
ser testigo, juez y parte
de un exilio de momentos
que no quieren regresar,
de la sombra de tu cuerpo
que se ahorra despedidas,
que juega tibia en mi recuerdo,
como el alma que perdida
busca el calostro maternal,
en la vid, en la manzana prohibida
que el mundo entero disfrazando la sonrisa
va a la calle a merendar.

domingo, enero 15, 2006

Mis pies descalzos

[...Y si ellos miran hacia atrás
de lo que les toca empezar
y nos hallan a nosotros
que formamos un lugar
que un buen día nos marcharemos
y tal vez podrán decir
grandes fueron los viajeros
que cruzaron por aquí...
Fernando Delgadillo,
Hoy hace un buen día]
Bajo mis pies descalzos
se impregnan los días;
parecen lejanos
la lluvia de mayo,
la luz en mi cuerpo,
el calor de verano,
el sudor que diluye
el ardor en tu vientre,
una herida lejana
que ensucia mi rostro,
mi piel, se desgarra
como en ese entonces,
como el vaso en la alfombra
que mis pies olvidaron
aquella noche, aquella mañana,
aquel día; aquellos años
que no quieren huir,
en mis dedos hacen llagas
y mis manos tan solas
no borran las líneas
del destino, pasado, presente,
no quiero saber de mi suerte,
aún no veo en el ojo de la bruja
el día de mi muerte.

miércoles, enero 11, 2006

El tiempo

Las aves lanzan gritos,
ya no cantan, desesperan;
un fantasma escribe libros
bajo un árbol desolado,
de manzanas prohibidas,
de serpientes embusteras;
dos amantes tienen sexo
en plena calle, en pleno vuelo,
el mismo vuelo que sostienen
los aviones en los techos,
las luciérnagas en celo
que se funden con el brillo
del calor de una mañana,
de la luz de un cigarrillo;
mientras miro las estrellas
que hacen formas en el cielo,
un cielo que es apenas
un retazo de universo
y entremedio está la luna
que me mirará diciendo:
"no detiene nunca el tiempo
ni tus más sentidos versos".

lunes, diciembre 19, 2005

Hoy no quiero soledad

Vamos que no he bebido tanto
y tengo miedo del silencio,
de no encontrar entre estos versos
un refugio de amistad,
una voz en el camino,
un ardor vertiginoso,
un castillo para ti,
para viajar entre los sueños
y convertirme en animal,
sí, en un cisne,
o en un toro majestuoso,
o quien sabe, si es un sueño
ser tu estrella polar,
un guerrero clandestino,
un caballero medieval;
que hoy no quiero más silencio,
que hoy no quiero oscuridad,
si eso implica un cementerio
en medianoche, en el desierto,
vamos que estas letras me den vida
que hoy no quiero soledad.

viernes, noviembre 25, 2005

Pecado inclemente

No partir el alma en dos
cuando se abraza una amante
me parece tan absurdo
que lo nombro pecado;
el no arrastrar primaveras
a tus manos tibias
a la luz de quimeras,
a nuestro tálamo ardiente
que en la noche nos espera
dedicando arreboles,
sin tenazas ni fronteras.

No me hagas herejía,
no me dejes vivir un día
sin tu luz incandescente,
no me hagas hervir en elixir,
vivir sin caricias,
que ya sabes, me conviertes
en pecado inclemente,
en coraza punzante,
en el rostro de la muerte.

sábado, noviembre 19, 2005

De vino, noche y mar

(Van Gogh Pintando Girasoles, Paul Gauguin)

Esa noche, recuerdas, por las copas fue quizás,
que por tu oído pasaron mi boca, Fito y el mar;
al llegar como siempre las miradas que nos unen,
mi mano acecha tu cintura y sin pensarlo tú te das,
es que ya estaba escrito en la palma de la vida
y en la tuya una estrella fugaz,
un deseo que se cumple y ya no digas más,
porque asalto tu destino y en voz tenue me comentas:
mi deseo se hace carne en tu mirar,
el mío también querida, vámonos, vámonos al mar?,
pero que tan lejos queda, terminar la noche en un bar
sería mejor contigo, que dices,
tu abrazo enciende fuego en mis rediles, no me podría negar;
nos acosan las luciérnagas que no dejan de hablar,
sería mejor si bajas, ven conmigo
alguien puso un trozo de cielo en la ciudad;
te acompaño como un niño y no te dejo de besar,
ay si nos vieran Van Gogh y Gauguin dejarían de pelear,
para pintar una escena de girasoles en el mar.

lunes, noviembre 14, 2005

El rey de ni un lugar

Aquí mismo cuando niño
fundé una religión
miedo, canto, sonrisa y pasión,
escribí un par de versos
los guardé en mi bolsillo y se cayeron,
vaya forma de cuidar las cosas que tengo;
quise una novia, peligrosa atracción,
pero que cobarde pequeño
me delatan las miradas,
no corté nunca una flor;
tomé la guitarra de mi viejo
"y arriba quemando el sol"
con voz de niñita cantaba una canción,
saqué la cuenta, pensé tantas cosas,
¿seré una gaviota cuando tenga veintidós?
Se enciende un cigarrillo, voy al mar con una nota:
creo es hora de cumplir con lo que el rey soñó.

domingo, octubre 16, 2005

Despierta

Si un día entre sueños
golpeo tu puerta
no tengas miedo,
déjala abierta;

y si la brisa de mi cuerpo
hace candor tus recovecos,
de ahí no te muevas,
quédate quieta;

y si miras hacia el lado
y me ves en el espacio,
será que yo también
te he estado soñando;

y ahora que estoy adentro
abre los ojos, cierra la puerta,
no digas nada, ya lo sé todo;
estoy a tu lado, y tu estás despierta.

lunes, octubre 03, 2005

Dánae

(Dánae, Rembrandt)

Eres la hermosa doncella
encerrada en el castillo,
porque sé que tú me esperas
es que acudo a tus delirios;
no te asustes vida mía
ya no creas tonterías,
nadie nos verá fundirnos
alma y cuerpo en tu vestido;
y si alguien va a morir
será después de los latidos,
no conozco el otro modo
de enfrentar este destino,
no te asustes cuando veas
la ventana entreabrirse,
yo seré la lluvia de oro
que en tu vientre hará cobijo.

domingo, octubre 02, 2005

Retrato de un alma

(Terraza de Café por la Noche,Vincent Van Gogh)

Si Van Gogh me hubiera conocido
dudo que su brocha haya trazado mis delirios,
pero si he de imaginar el alma mía en sus telares,
yo sería un amante caminando en la alameda,
cuando el sol se esconde sonriendo entre caderas,
esperando que la luna me luz para beber;
si Van Gogh me hubiera conocido
yo sería la sombra de un ciprés,
yo estaría sentado en la terraza de un café
yo sería un adoquín
aplastado por la mesa
donde el cielo día o noche nunca se ha de ver.

viernes, septiembre 23, 2005

Delirio eterno

(El Hombre de Vitruvio, Leonardo da Vinci)
No me hables por favor de simetría,
que si da Vinci nos hubiera conocido,
hubiera hecho en Vitruvio nuestros cuerpos;
pues tu pecho es el refugio perfecto
donde cabe cada uno de mis sueños.
A fin de cuentas y de todo
aún no sé donde está el cielo,
o si habrá lugar para nosotros
los condenados al destierro.
Sólo sé que de locuras nos invade este destino
y que la vida es esa trampa
en la que siempre me desvivo;
toma mi mano, se olvidaron de rayarla,
no ves mi suerte,
no te asfixies del pasado que mi vida es el presente.
Te invito a ser, cariño, parte de mis venas
sólo quédate esta noche,
yo me enredo en tus quimeras.
Tú roce ardiente me hace hervir estos latidos
y me ayuda la impaciencia,
el deseo carnal, la concupiscencia,
la luz tenue y tu risa fresca,
que hace juego con mis dedos,
que describen en la mesa
el camino de tibieza
que me lleva hasta tu pelo.
Te entrelazas en mis brazos con tú cándida dulzura
y te me pliegas muy despacio,
ya no hay miedo, ya no hay dudas,
brindo esta noche contigo,
por lo escrito, por el resto,
la cerveza en nuestro cuerpo
y el ardor, delirio eterno.

Fin de mes

Te despierta la mañana
sin ganas de trabajar;
el día afuera es una daga
que te quiere asesinar.

lunes, septiembre 12, 2005

Quiero ser historia

(Mujer con Sombrero, Pablo Picasso)

Quiero ser guerrilla,
quiero ser el Tibet,
ser un monje, semidios,
quiero ser Nirvana,
impregnarme de algún cuerpo;
quiero ser tu sábana,
quiero ser el sueño ardiente
que te lleva hasta la cama.

Quiero ser canción,
obra maestra;
la escuela de los niños
que no tienen escuela;
quiero ser la misma muerte
llamando a tu puerta
un día de Septiembre.

Quiero ser la paz,
quiero ser la guerra,
la esquina de las putas,
la noche de burdel;
quiero sentir como sienten
los que no tienen nada que comer.

Quiero morir de hambre,
vivir en tu pan;
quiero ser la musa del poeta muerto,
quiero ser poesía,
quiero ser un libro,
quiero amar a Clemencia
y que Clemencia me desame;
quiero ser Roquentín
para idearte un mundo feliz;
quiero una mujer como Petra Cortés;
quiero estar desnudo en una casa de orates.

Quiero ser pintura,
la Mujer con Sombrero,
la esposa de Diego,
quiero ser la historia
de una selva amazónica;
quiero ser naturaleza
Lacandona, Sierra Maestra;
quiero ser hasta el guatón Loyola,
sepa usté comadre Lola.

martes, septiembre 06, 2005

Todo huye

Todo huye de mi cuerpo,
huyen tus ojos que no miran
y tú sabes, yo no miento,
sólo queda el desamparo,
ya ves,
que todo pasa,
que todo va muriendo,
hay una brisa leve,
de mar,
de hojas verdes,
de tu boca,
de tu risa fresca,
de verano y de invierno,
que huye de mi cuerpo,
de este cuerpo en soledad
o en compañía del recuerdo,
de la nostalgia que provocas,
en compañía del deseo,
del deseo que me quema,
de guitarras que me gritan,
de las cuerdas que resuenan
ya no más,
ya no cantes más canciones,
que todo hace resumen de tus besos,
de saliva, ardor, caricias,
de caminos sin regreso,
todo huye de mis manos,
las historias que no cuento,
las sonrisas,
en fin,
todo huye de mi cuerpo.

Todo lo que quiero

Quiero tocarte con las manos limpias,
quiero usarte de papiro,
quiero escribirte en el cuerpo,
escribirte allí mi historia,
la de entonces, la de siempre,
la del niño que jugaba,
la de bocas en manzanas,
diseñar allí mis mapas
y que encuentres mi escafandra
cuando ya te vayas lejos,
cuando yo me vaya lejos,
y cantarte al oido,
como aquella vez,
como tantas otras veces,
quiero eso,
quiero tantas cosas,
que no quiero ni pensar
que dirás cuando te cuente
y te diga todo lo que quiero.

lunes, agosto 29, 2005

Ese verso

Mi planeta, mi estrella fugaz,
el fin de la miseria,
el viento, la voz del manantial,
la idea que no me deja en paz,
la tibieza de los besos,
el calor de la nostalgia,
la musa de mis cuentos,
un poco de lo que no me das,
mi deseo de libertad,
mi razón, mi tiempo,
mi mañana, mi silencio,
el peligro que adivino,
mi temor de oscuridad,
mi retazo de ternura,
mi escondite de niñez,
el café que me despierta,
mi pecado, mi clemencia,
mi botella en el mar,
el sueño que no quiero despertar,
el vino que no quiero compartir,
eres el verso querida que yo no sé escribir.

lunes, agosto 22, 2005

Regresarás

Regresarás,
en el recuerdo que dejas en mi mente,
en cada gota de lluvia,
en mi deseo de cumpleaños,
apuntaré de nuevo al norte,
volverás a ser mi estrella,
regresarás en la sangre,
que es tu sangre y es mi carne,
regresarás de tus batallas,
de mil noches delirantes,
regresarás porque me viste,
en cada rostro que miraste,
en cada mano que tocaste,
regresarás en mi guitarra,
en cada cuerda, en cada traste,
y me hablarás de tu pasado y mi destino,
regresarás en el cigarro,
en el primer sorbo de vino,
en la resaca de mañana,
regresarás, no lo dudo,
pero entonces, no regresaré contigo.

miércoles, agosto 17, 2005

Tu cuerpo, licor y tabaco

Del ardor de tu piel haré licor
para embriagarme de tu cuerpo,
y en las noches,
frías como cementerios,
tu recuerdo hará cobijo
de estas frías manos,
de este exánime reflejo
que es mi cara en el espejo de la soledad
Será en las mañanas
mi compañía el tabaco de tu aliento,
y en las tertulias,
largas de noche de invierno,
las cenizas de tu fuego
darán remedio a mis heridas,
compañía a mi destierro
y olvidaré que un día tuve miedo a naufragar.

viernes, agosto 12, 2005

Como las mariposas de Mauricio

A la cultura Náhuatl y a Macondo

Como las mariposas
tu presencia trae gritos,
risas, mil recuerdos
mil voces distintas,
todo para un mismo cuerpo
y te respondo por la vida,
¡tan corta qué es la vida!
tan mala mi memoria,
quisiera sentir una vez más,
sentir tu piel ante mis dedos,
el viento esquizofrénico,
el tiempo de mi tiempo
y el tiempo de tu tiempo,
el roce de la arena,
que estemos frente a frente,
hablando de la vida,
del misterio de la muerte,
lo que sigue, lo que queda;
pasa, toma asiento,
te adivino, el café de siempre,
recordar como en presente,
arrojar los días grises,
las noches que desvelan,
pararme en una roca,
pero hacerlo luego
que la vida es tan corta.

domingo, agosto 07, 2005

Mis manos, mis dedos, mi cuerpo

Y me preguntas por las manos,
si las manos tienen restos,
mis dedos tienen tus restos,
tus restos y un poco de humo,
mis dedos tienen restos,
de este lápiz en mis manos,
de las cuerdas de guitarras;
mis dedos tienen las huellas de tus dedos,
mis manos tienen huellas de tu vida,
tus manos tienen huellas de la mía,
mi pasado está en tus manos,
tu futuro y mis heridas;
y me preguntas por el cuerpo,
mi cuerpo es pergamino de tu cuerpo,
y me preguntas por la vida,
querida no sigas que no tengo todo el tiempo.

jueves, julio 28, 2005

¿Recuerdas?

(Espalda desnuda de una mujer sentada, Diego Rivera)
Recuerdas
tu risa en el centro
el vino en la mesa
tu mano y mi mano
riqueza y pobreza
el canto y las aves
delirios sensuales
el tiempo violento
mi piel, tus lunares
el día, la noche
el cine, las calles
tu rostro y mi rostro
miradas y roces no casuales
Recuerdas
aquella lágrima en tu mejilla
mis labios en ella
mi boca en tu boca
mi cuerpo en tu cuerpo
tus pechos de rosa
mis manos de abeja
la miel del encuentro
la savia en tu vientre
aliento, sudor
tus ojos, sus gotas
cayendo sin tiempo
de nuevo en mis botas.

lunes, julio 18, 2005

Uno

Dos almas,
dos cuerpos;
dos faldas,
dos besos;
dos alas,
dos vuelos;
dos caras,
dos sellos;
dos camas,
un sueño;
dos damas,
un cielo;
dos polos,
un sexo

viernes, julio 08, 2005

Dead Dog


Llegamos aquel día como siempre,
pinceladas de alcohol en el cuerpo,
que tal si hacemos algo dijimos
y de pronto en el bar agazapados a unas copas;
para que contar el resto,
que tal si les mostramos a los chicos la música que imaginamos,
fuimos al escenario y entre Sui Generis y Spinetta,
porque no había lugar en el garito para la trova,
tuvimos tan cerca el cielo
que cuando bajamos sólo sorprendimos el par de cálices vacíos,
los bolsillos desnudos, las sonrisas,
-¡vamos cantante! no conozco el tema, pero bueno tío-
y que pasa aquí yo creo que ya nos quedamos,
¡ahora viejo, llena el par de vasos!,
tertulia, tabaco, tú sales primero y yo te sigo de inmediato,
una vez afuera para que nos vamos,
entramos de nuevo y otra historia que contaré más rato.

jueves, julio 07, 2005

El porqué del Naufragio

No era yo.
O sea yo si era.
Pero no eran lágrimas.
Bueno si lo eran.
Pero no eras tú;
era el humo del cigarrillo entrando en mis ojos,
claro, y los cigarrillos de los demás
sabes,
nunca aprendí a fumar,
ah, y del tuyo también
y bueno,
creo que el vino ayudó al final

jueves, junio 30, 2005

Soñados

Cuéntame el sueño de anoche,
yo quiero dormir enredado en tus delirios;
tal vez si me cuentas el tiempo prohibido
será la certeza que me has conocido
sin otras banderas, sin otros caminos,
quizá en otra vida, quizá en tu destino
seremos dos piezas perdidas del tiempo

Seremos estrellas
brillando por siglos y sobre los siglos
habrá savia eterna de nuestra existencia;
cuéntame como has dormido
entre las ramas, entre vestigios,
cuéntame como la lluvia ha mojado tu rostro
cada vez que te marchas a un nuevo exilio,
dime como el incendio ha manchado tu piel
y yo con mis manos sanaré tus desgarros
y con mis heridas construiremos dos vidas

Cuéntame el sueño de anoche
que haremos santuario de nuestros pecados,
haremos polvo y viento de nuestro pasado
y no habrá fronteras
y no tendrá nombre nuestra primavera
porque nombrar sería poner límites
a lo que no ha de encallar nunca en una quimera

Cuéntame para saber a que me enfrento
es que espero visitar por estos días el rincón de tus sueños

sábado, junio 18, 2005

Hipnosis

Algunos retazos de mi niñez

Recuerdo aquellos días
condenados al exilio,
porque no caben en mi mente
de adultez intempestiva.

Hubo entonces largos años,
envueltos entre largos sueños
de inocencia desenfrenada
y alegrías desinhibidas.

Puedo oler aquellas calles
de miseria y de perfidia,
sin temor yo caminaba
con la sed de nueva vida.

Entre casas, nogales y sauces escurrió mi niñez
embriagándome de magia y de placer,
entregado al don secreto de la pasión,
con imposibles tan posibles
como lo es para un pez el tiburón,
como le fuese a un hombre el real amor,
como para la luna lo es el mismo sol.

Era entonces un amigo imaginario,
a quien confiaba ciegamente mis dolores,
el compañero ideal en mis despilfarros,
el eterno culpable de mis pecados.

Era horrible temor de oscuridad,
era el tiempo mi aliado espiritual,
era yo sin la mentira como disfraz,
era un juego aquel arte del azar.

Despojado entonces del sucio aire de mi ciudad
conocí el más puro arte de contemplar,
donde no había nada me inventé un hogar,
y al lado del sol fui tan pequeño;
tanto como mis manos,
tan breve como mis ojos
y ellos tan profundos como el mar.

Y fui tan feliz como mi sonrisa,
y ella tan inmensa como el océano,
tal vez un poco más,
y entre delirios de niñez
intimé con el viento y con mi sombra,
con la locura más cuerda de mi vida
y con la simpleza que aún existía.

A veces me parece ver
esos juegos en el patio del colegio,
las hojas de cuaderno
y el triste silencio fatal.

En cada esquina me parece encontrar
un trocito de mi vida
con el que pudiera jugar,
y hablar solo con el viento,
preguntarle adonde fue a parar
aquel pequeño deseo
que le pedí un día a una estrella fugaz,
si se fue con él
o si vive en un lugar;
saber donde puedo averiguar
si volveré algún día
a hablar con la oscuridad.

En cada navidad evoco
aquel tiempo de ilusiones,
pero entre tantos pensamientos
me desconozco,
tal vez fue sólo un sueño,
quizá el tiempo se llevó al niño
y me dejó el olvido;
tal vez el día se llevó la noche
y también con él partió mi nido.

sábado, junio 11, 2005

Monólogo hasta tu piel

Escríbeme tu nombre en un papel
mi memoria es tan frágil como la piel;
¿de que hablábamos? ya me olvidé;
quiero verte algún día en un café,
cantarte al oído un tango de Gardel,
el destino nos junta y es cosa de él,
la vida siempre tiene leche y miel
y los sinsabores son parte de no sé que,
algo así me dijo un día una mujer
tampoco me preguntes por qué,
alguien dijo sólo sé que nada sé
y es mi frase de la cabeza a los pies;
quiero llevarte hasta el Edén
entre risa y vino al amanecer,
no olvidaré nunca tu desdén
sólo si tú quieres verme otra vez.